GM Ubilava: los conceptos universales del ajedrez

24/03/2006 – El ajedrez es un juego conceptual. A pesar de la tremenda concreción de cada partida, es importante descubrir que estamos realizando unas ideas determinadas y, para realizar esas ideas y diferentes conceptos, necesitamos actuar a través de esa concreción. Una de las preguntas fundamentales para aclarar este pensamiento es: ¿cuál es el concepto global del ajedrez? Dicho de otra forma: ¿cuál es el mecanismo más importante que siempre funciona por encima de las ideas, planes estratégicos, combinaciones, golpes tácticos o simples jugadas concretas, por encima del resultado de cada partida? ¿Existe algún concepto tan genuino y poderoso al mismo tiempo, que pudiéramos señalar como alma mater o alfa y omega de este juego universal? Capítulo 1

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Los conceptos universales del ajedrez

por Elizbar Ubilava

Capítulo I

El ajedrez es un juego conceptual. A pesar de la tremenda concreción de cada partida, es importante descubrir que estamos realizando unas ideas determinadas y, para realizar esas ideas y diferentes conceptos, necesitamos actuar a través de esa concreción. Una de las preguntas fundamentales para aclarar este pensamiento es: ¿cuál es el concepto global del ajedrez? Dicho de otra forma: ¿cuál es el mecanismo más importante que siempre funciona por encima de las ideas, planes estratégicos, combinaciones, golpes tácticos o simples jugadas concretas, por encima del resultado de cada partida? ¿Existe algún concepto tan genuino y poderoso al mismo tiempo, que pudiéramos señalar como alma mater o alfa y omega de este juego universal? Probablemente muchos dirán que la idea principal del ajedrez es dar mate al rey enemigo. Dicho de otra forma: vencer al adversario. Esa respuesta, a mi entender, esta bastante lejos de la verdad, aunque, sin duda, revela una de las formas concretas de realización del concepto global de nuestro juego.


GM Elizbar Ubilava

Más de la mitad de los encuentros, en el ámbito competitivo, terminan con empate. Eso significa que las tablas, o sea el equilibrio dentro del tablero, es un resultado natural y revela uno de los signos casi espirituales de este bello juego. Equilibrio no significa, ni mucho menos, sólo tener el mismo material, porque también existen innumerables posiciones, donde la ventaja material no rompe las tendencias del equilibrio. La experiencia de los últimos siglos, tanto en el plano práctico como en el teórico, y la ultima revolución tecnológica que nos permite analizar las posiciones con ayuda de potentes ordenadores y comprobar nuestras ideas con los filtros de los módulos de análisis, nos hacen intuir, y también pensar, que el concepto del equilibrio es uno de los mecanismos mas importantes de nuestro juego. Las investigaciones teóricas en diferentes aperturas, sobre todo en los últimos tiempos, demuestran claramente que las negras disponen de recursos más que suficientes para mantener la igualdad, o sea el equilibrio de fuerzas, en la mayoría de los duelos teóricos. Nadie puede romper esa tendencia evidente sin someterse a un mayor grado de riesgo a ser castigado por el adversario por no respetar las reglas del juego.

El medio juego es una parte muy compleja para sacar conclusiones definitivas, pero el material que existe hasta ahora, todos los análisis y comentarios que tenemos, nos indican inequívocamente que cuando aparecen los signos de dominio de un jugador en la partida es consecuencia de que el otro hizo algo incorrecto, o sea cometió un error (por ignorancia, mal cálculo, evaluación equivocada de la posición, eligió el plan erróneo...) Sin embargo, debo aclarar aquí mismo que eso no significa que el mecanismo de dominación empiece funcionar solo cuando existe un error. ¡La dominación es un mecanismo universal que funciona inclusive dentro del equilibrio! Por ejemplo, en un final de alfiles de diferentes colores, podemos mantener el equilibrio con sólo rey y alfil contra rey, alfil y dos (o, a veces, tres) peones pasados en cadena, si se bloquean los peones en diagonal. Este equilibrio se consigue a través de la dominación de las casillas clave. Podíamos encontrar miles de ejemplos en los que el equilibrio se consigue gracias a la dominación. Eso significa que la dominación no es sólo un mecanismo que funcione en determinadas posiciones, sin que exista un error visible: simplemente nuestros errores o equivocaciones revelan este poderosísimo imán de forma inmediata. Pero también debemos añadir que, si un jugador administra correctamente los recursos en el medio juego y el otro también lo hace, lo más probable es que el equilibrio en el tablero se mantenga.

Todo lo que hemos dicho sobre la tendencia al equilibrio en las fases de apertura y mediojuego resulta aún más evidente en la fase final de la partida. El desequilibrio material en muchas ocasiones no lleva a la derrota del bando desfavorecido. Por ejemplo: dos caballos limpios, sin presencia de peones, no pueden rematar a un rey solo; existen muchas posiciones donde una pieza de ventaja lleva sólo a tablas teóricas, por no mencionar algunos ejemplos extraordinarios de composiciones ajedrecísticas, donde aparecen increíbles estudios con gran ventaja material pero con resultado de empate. Esa enorme capacidad del ajedrez para mantener la tendencia al equilibrio en todas y cada una de las facetas de juego, a mi juicio, demuestra clarísimamente que, dentro de la “matriz” ajedrez, uno de los mecanismos más poderosos de este juego es el gran equilibrio: un balance, una armonía entre planes y contramedidas, entre ataque y defensa, entre cada par de fuerzas opuestas.

Nuestro “descubrimiento” sobre el equilibrio global de las fuerzas no sería completo sin analizar la otra cara de la moneda. La misma experiencia, que nos hace deducir la existencia del gran equilibrio entre todos los componentes de nuestro juego, también nos muestra que en este juego gana quien está mejor preparado, tiene mas talento y habilidad y entiende profundamente las exigencias de las propias reglas de ajedrez.


Vishy Anand fue pupilo de GM Elizbar Ubilava durante muchos años

Este factor humano añade una nueva dimensión al juego, lleno de emociones, con una tremenda competencia y lucha psicológica, con grandes aciertos e increíbles errores, con combinaciones espectaculares y finales técnicos. Todos esos aspectos aparecen, porque dirigimos los motines de la nave. Por eso, según el nivel de nuestra preparación y la capacidad de penetración en las necesidades de la posición, podemos dominar la lucha. El factor humano abre la caja de Pandora del ajedrez con sus increíbles conceptos e inagotables recursos. Existe un factor constante que está siempre presente cuando nos referimos a la práctica del ajedrez. Este factor universal que siempre tiene un hueco en la praxis es el error humano. Cuando digo que el error está siempre presente (también en los encuentros de los grandes profesionales) es porque los análisis posteriores detectan sistemáticamente las imprecisiones, pequeñas equivocaciones y los errores llamativos. La presencia del error no debe decepcionar a nadie. La naturaleza de nuestros desaciertos tiene raíces muy poderosas:

  • La imperfección del ser humano. Por nuestra constitución mental, biológica, física y psicológica padecemos errores de todo tipo. La historia de la Humanidad demuestra que el error es nuestra sombra. Pero entonces, ¿en que consiste la grandeza de los profesionales de ajedrez? En primer lugar, los profesionales no cometen muchos errores, pero lo más importante es que los grandes jugadores reaccionan de una forma impresionante cuando detectan sus desaciertos. Yo diría que el grado de reacción ante los errores les distingue como los grandes del tablero.
     
  • El segundo factor que dificulta nuestra tarea es la complejidad del propio ajedrez. Necesitamos unos conocimientos extraordinarios, hacer cálculos largos y perfectos, evaluar constantemente y con mucha profundidad las posiciones ,casi después de cada jugada, y todo eso hay que realizarlo en un tiempo y espacio limitados, con una gran presión subjetiva y objetiva.
     
  • El tercer factor por el que cometemos errores radica en el alto grado de la resistencia de nuestros oponentes.
     
  • Cabe añadir a la lista los “factores externos”, como por ejemplo, nuestro bienestar durante la partida. No todos los días el rendimiento de nuestro cuerpo y mente es igual.
     

No siempre hay que considerar al error como algo casual o aislado, como algo feo y despreciable, sino que debemos verlo como un componente casi inevitable de la acción, que podemos convertir en el mayor faro hacia la verdad. A mi entender, algunos errores, asumidos con inteligencia, señalan muy significativamente los caminos de la perfección, aunque en último término la perfección sea una tarea imposible.

Principalmente, nuestra imperfección es la causa de la aparición de otro mecanismo poderoso, que funciona o debería funcionar en todas las posiciones donde se rompe el equilibrio. Por medio de este mecanismo, las piezas o el concepto de uno de los contrincantes empieza dominar la posición. Como hemos dicho antes y queremos subrayar ahora, el mecanismo de dominación es universal y también puede funcionar dentro del mecanismo del equilibrio, aunque sus formas más claras aparecen cuando por medio de la dominación conseguimos la victoria.

El dominio tiene carácter posicional o estratégico y también se plantea a través de las combinaciones o golpes tácticos. Los recursos de dominio son muy amplios: las casillas clave, el centro, sólo una pieza, todo un flanco, etc. Las combinaciones más bellas se producen porque el mecanismo de dominación empieza funcionar.

Esa tendencia a la dominación se hace muy presente cuando examinamos la partida con ayuda de un potente modulo informático de análisis. Esas poderosas herramientas muestran enseguida la tremenda fuerza del mecanismo de dominación cuando fallamos en algo. Tampoco quiero exagerar los factores de la tecnología moderna, porque en general nuestros conceptos son correctos y es primordial dirigir el trabajo de los ordenadores y módulos de análisis a través de nuestras ideas. No obstante, hay que conceder que los ordenadores han ampliado nuestra visión y la profundidad de nuestra comprensión.


Garry Kasparov en su charla sobre el tema "La alta tecnología está cambiando el mundo" en el Congreso de PeopleSoft en septiembre de 2003
Reportaje y vídeo de la charla de Kasparov

Todas mis reflexiones me hacen concluir que el concepto más importante del ajedrez, su matriz más genuina es -Equilibrio + Dominio-

Por supuesto en el ajedrez caben decenas y decenas de diferentes conceptos e ideas que necesitan otros análisis y reflexiones, pero mi intención era subrayar el mecanismo más genuino que refleja el alma de este gran juego -Equilibrio + Dominio-

Continuará...


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