


La excursión de ChessBase

Concordia domi foris pax
La excursión de ChessBase, el 30 de mayo de 2002
¡Estupendo! Una vez más volvieron todos sanos y salvos después
de la excursión anual de ChessBase. No hubo heridos ni enfermos. Y esto
a pesar de unas actividades extremamente peligrosas - por lo menos para las personas
que normalmente permanecen enclaustradas en la oficina.
El comienzo fue bastante fácil y todos se manejaron sin problemas
puesto que sólo se trataba de subir unas escaleras inclinadas, que nos guiaron al interior del autocar. Este nos llevó a Rothenhusen,
al lado del Lago de Ratzeburg donde tomamos el "último café"
(pues, nunca se sabe dónde acabará todo...) antes de subir a bordo.
Los aventureros:

Ben Bartels

Nadja Woisin

¿Qué querrá decirnos?

Rainer, Nadja, Steffen.

Peter Schreiner

André Schulz


Mira Kowalski

Gisela Jäger


Frederic Friedel



Jeroen van den Belt (li)

Yvonne Gerstorff

Oliver Reeh

Helga Wellershaus


Rainer "Giovanni" Knaak



Wolfgang Haar

Rainer Woisin

Matthias Wüllenweber











¿Abandonados?
"El Amazonas del norte": así se llamaba el reto. Pero, considerándolo
bien, sólo se trataba del río Wakenitz, que con sus 14,5 kilómetros
será casi el río más corto de Europa y enlaza el Lago de Ratzeburg
con el Trave.
Desde luego, ya no hay indígenas entre el Lago de Ratzeburg y Lübeck
(¿ahora ya no?) que tiran flechas envenenadas con sus cerbatanas desde
las orillas. Tampoco hubiera importado mucho porque en el barco había
cristales. Pero, ¿quién sabe?


Casas al lado del Trave
Interrumpimos el viaje salvaje y desembarcamos del vapor fluvial para comer
en el restaurante "Waldhotel Müggenbusch". Por supuesto, ya amenazaban
peligros nuevos: los animales peligrosos de la selva (aún se acordará
Ud. del oso del otro día...) Menos mal que estaba con nosotros Frederic
Friedel, quien cogió algunas de estas criaturas y les infundió
respeto de esta manera.

Una rana




Una culebra de agua


Después de la comida nos apetecía dormir la siesta en la sombra,
debajo de uno de los árboles, pero, ¡nada de eso! Ya nos volvieron
a cazar hasta las orillas del río para embarcarnos al próximo
vapor.


Paseo a través de bosque: Gisela y Mira
Otra vez sobre las aguas de la corriente salvaje y ya acercándonos a Lübeck.

Los "Buddenbrooks" en mazapán



¿¡Qué!? ¿¡Cómo descansar?!
Nada de nada.
¡Ahora va de veras! Ahora viene un reto deportivo tremendo: El primer
Torneo Internacional ChessBase de mini-golf. Sin duda, el mini-golf pasa por
ser uno de los deportes más arriesgados de nuestros tiempos. Fíjense
en el riesgo inmenso de darle a uno de sus compañeros de equipo en la
cara (¡ups!) con su palo o de machacarse con él su propio pie. ¡Ay!
¡Vayas heridas más feas!



¡Falso!

¡Y falso otra vez!

¡Falso!





No importa. ¡Darle duro y ya está! Al fin y a la postre volvimos a
Hamburgo en autocar. Cansados y agotados pero, felices. ¿Y el año
que viene...?
Los resultados del torneo de mini-golf:
Ranking individual:
André Schulz (41 palos, 18 estaciones), Wolfgang Haar (43/18), Oliver
Reeh y Steffen Giehring (45/18 ambos)
Campeones:
Equipo Giehring/Haar/Friedel/Bartels con 208 en total.


