La fiesta de San Nicolás en ChessBase

20/12/2002 – La fiesta de San Nicolás con los colegas de ChessBase y sus familiares ya se ha establecido como una costumbre que se repite cada año. Pero no siempre resulta una tarde tan armónica como sería deseable... Este año también hubo algunas disonancias. Incluso hasta aparecieron dudas de identidad. El reportaje brutal...

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La fiesta de San Nicolás 2002 en ChessBase

La fiesta de San Nicolás de ChessBase de este año fue un buen ejemplo de como una fiesta de trabajo puede quedarse sin timón de manera tan brutal que algunos de los participantes hasta prefieren no acordarse de ella jamás. Vamos a cumplir con nuestra tarea de cronistas y les informaremos de todos los tremendos detalles, sin ocultar nada.

Al principio aún iba todo según los planes. Los colegas se reunieron en la oficina de ChessBase junto con sus familiares. Todos estaban sentados al banquete navideño tomando café y tartas caseras tranquilamente, para hacer coro al final del año.

El ambiente estaba alegre y reinaba el buen humor. Los adultos charlaban y se divertían.

A los niños, sin embargo, ya se les notaban ciertos nervios por las cosas que aún iban a suceder, pues había sido anunciada la visita de San Nicolás, trayendo regalos para los niños buenos. Algunos de los niños habían consultado a sus padres durante los días pasados para asegurarse de que "su grado de bondad" bastaba para ello.



¡Y ya está aquí el muy esperado! La tensión estaba llegando a su punto culminante y el aire estaba que se desgarraba. Ahora se iba a verificar siuno había sido bueno o no. Quiero decir "realmente bueno". No les gustaba a todas las personas presentes el repasar el año pasado día a día...


San Nicolás posó en el suelo su pesado saco lleno de regalos. ¡Vaya suerte: no se veía a ningún ayudante de San Nicolás con el saco de carbón! La cosa parecía que iba a tener un buen fin. Se podían oír risas alegres de niños.

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Luego San Nicolás empezó a llamar a cada uno: "¿Dónde está Kai?"

"¡Aquí!"

¡Uy! ¡Se puso seria la cosa! ¡A ver si iba a dar fruto el haber sido bueno durante los últimos dos días! Ahora mismo, San Nicolás iba a regalar una bolsa grande llena de dulces y de regalos.

Todo habría podido ser tan maravilloso y armónico... si no hubiese habido una persona entre los adultos (¿o fueron varias?) que tuvo que mostrar su mueca cruel real. "Por cierto, ¿conoces un verso?"



San Nicolás se detuvo por un momento. ¡Vaya! ¿Por qué siempre debía ser recíproco todo? ¿No era posible simplemente tomar la bolsa ofrecida, tragarse los dulces y ya estaba? ¿Realmente hacía falta que hasta los más pequeños aprendiesen que no hay nada en el mundo por lo que no haya que pagar, de un modo u otro? El buen humor se acabó al instante. ¿Un verso? ¡Que no! ¡Que eso decididamente no! A ver si creían que uno era un perrito adiestrado que recitaba versos con sólo recibir la orden para ello. Y aún menos delante de tanta gente.



Al fin y al cabo, a pesar de todo, Kai recibió su bolsa de regalos. Pues hasta él mismo le había preparado un regalo para San Nicolás. Pero la fiesta se había aguado ya. Los lectores atentos se darán cuenta que la fiesta de de San Nicolás del año pasado tampoco había tenido un fin tranquilo para Kai. Así es: ¡la vida es dura y siempre les toca a los mismos!



Juliane, Johannes y Jens se adoptaron con más facilidad a las exigencias de los adultos y recibieron sus regalos sin complicaciones. Naturalmente, sin perder un momento, examinaron el contenido de las bolsas detenidamente.



Más tarde los más pequeños se reunieron para enfrentarse en un partido de fútbol en el pasillo de la oficina y lograron recuperar el buen humor.

Lamentablemente hay noticias malas con respecto a San Nicolás. Al parecer, según declaró Johannes Wüllenweber (7 años), el hombre del abrigo rojo que siempre solía aparecer en tales ocasiones, no era el San Nicolás auténtico. Más bien se trataba de Mathias Feist y como prueba indicó que Mathias no estaba presente cuando el presunto San Nicolás entró en la escena. Y sólo volvió más tarde, cuando ya se había marchado San Nicolás.

La noticia se propagó como un reguero entre los pequeños y la discutieron detenidamente. Hay que temer que los jóvenes vayan a comprobar muy críticamente la identidad de San Nicolás el año que viene. Según nuestras informaciones éste a lo mejor no podrá resistir el férreo control. Dicho de otra manera: Feist está quemado como San Nicolás.

Habrá más informaciones sobre el tema el próximo año.


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