Lo que se callan las piezas... ¡Yuri Averbakh cumple 90 años!

09/02/2012 – Ayer fue el 90 cumpleaños de Yuri Averbakh. Nació un 8 de febrero de 1922, en Kaluga, de madre rusa y padre alemán. Averbakh vio la mayor parte del siglo pasado y ha estado presente en mucho momentos clave de la historia de ajedrez, primero como jugador y luego como entrenador y dirigente. En su libro "Centre-Stage and Behind the Scenes" cuenta los acontecimientos en Curacao 1962 desde su punto de vista. Dagobert Kohlmeyer ha realizado una entrevista al papa de los finales de ajedrez en la que Averbakh relata cómo la FIDE quedó encerrada entre los dos bloques políticos de Rusia durante el duelo Karpov - Kasparov: por un lado actuaba el Comité Central del Partido Comunista de la Unión Soviética, con el presidente de la Federación Rusa de Ajedrez Sebastianov y el jefe de la KGB, el azerí Gaidar Aliev, que luego llegaría a presidente de Azerbaiyán, por el otro lado. La entrevista traducida al castellano...

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Jueves, 9 de febrero de 2012

La leyenda de ajedrez Yuri Averbach cumple 90 años

"Lo que se callan las piezas"

Entrevista por Dagobert Kohlmeyer

Es una de las leyendas del ajedrez del siglo pasado en vida y no habrá quien supere su polifacetismo. En su 90 cumpleaños (8 de febrero de 2012) Yuri Averbakh puede mirar hacia atrás a una vida muy plena. El gran maestro no solamente destacó como fuerte jugador de ajedrez, campeón soviético, conocido entrenador, asesor durante el campeonato del mundo, experto en teoría del ajedrez y "papa" de los finales, sino también como autor de libros, árbitro internacional en campeonatos del mundo y olimpiadas, así como también alto cargo de la FIDE e historiador de ajedrez. Durante muchas décadas fue redactor jefe de la revista "Ajedrez en la URSS".

Pocas horas antes de su gran día, hablé con Yuri Averbakh de las diferentes facetas de sus actividades ajedrecísticas. No hay muchos como él, que sepan tanto de lo que ha ocurrido sobre los tableros de ajedrez del mundo y también entre bastidores durante las últimas décadas.


Yuri Averbakh

Yuri Lvovitch, ¿qué planes tiene usted para su día de honor?

Un montón de cosas. Las celebraciones durarán varios días. El miércoles mismo, habrá una velada de gala en la Biblioteca Central de Ciencias Técnicas, donde hace muchos años fundé un centro de ajedrez. El jueves por la tarde voy a recibir un galardón especial en el Club Central entregado por la Federación Rusa de Ajedrez y es allí también, donde daré una charla para los jóvenes jugadores.

¡Son muchas cosas! ¿Cuál es la idea que está detrás del centro de ajedrez en la biblioteca?

Queremos fichar a los veteranos para el ajedrez. Pero allí no deben jugar torneos duros, sino resolver problemas de ajedrez. El tener la mente ocupada con los estudios sirve para prevenir el Alzheimer. Si uno tiene más de 70 años, el estrés de los torneos de ajedrez puede ser demasiado y puede influir de manera negativa en la salud. Hay ejemplos dramáticos, jugadores que mueren frente al tablero como, por ejemplo, recientemente Valeri Zeschkowski.

¿A qué se debe eso?

Yo creo que la carga al encontrarse en un estado de gran nerviosismo no debe ser demasiado fuerte para los veteranos. Sin embargo, las actividades relajadas relacionadas con el juego, sí son favorables hasta edades muy avanzadas.

Hay pocos jugadores de ajedrez de elite que hayan cumplido tantos años como usted. Con todo mi respeto, ¿cómo se se ha mantenido en tan buena forma?

Por medio de una vida sana y mucho ejercicio físico. Siempre he hecho deporte. Hasta hace dos años todavía solía acudir con regularidad a la piscina en Moscú. Luego los médicos me han recomendado que lo dejara.

¿Qué es lo que ha recibido del ajedrez?

Muchísimo. He visto y vivido muchas cosas y siempre he podido mirar también lo que pasaba entre bastidores. Los acontecimientos allí han sido igual de interesantes que sobre los tableros. Lo relato en mi libro "Lo que se callan las piezas".

Usted trata también la historia de la suspensión del duelo "interminable" por el título mundial entre Karpov y Kasparov en 1984-85. ¿Qué ocurrió para que surgiese semejante situación?

En aquel entonces, Karpov cometió el gran error táctico de querer ganar 6:0 como fuese. A pesar de que lideraba 5:0, no se dio cuenta de los progresos que Kasparov había hecho durante dicho duelo como jugador de ajedrez y por lo tanto sufrió tres derrotas. Es por eso que el duelo duró tanto tiempo. Quién sabe cómo habría terminado si hubiesen seguido jugando.

¿Quién, en concreto, estuvo detrás de la suspensión del duelo o, preguntado de otra manera, quién urgió al entonces presidente de la FIDE Campomanes a que tomara esa decisión?

Yo fui uno de los árbitros, junto con Gligoric y Mikenas y viví de cerca la gran presión bajo la cual estaba en presidente de la FIDE. Había quedado atrapado entre dos frentes. Uno era el bando del Comité Central del Partido Comunista de la Unión Soviética, que apoyaba a su protegido, Anatoli Karpov y también el presidente de la federación Sebastianov era amigo de Karpov. Kasparov, por su parte, contaba con al apoyo de Gaidar Aliev, jefe del partido y más adelante presidente de Azerbaiyán. Creo que al final ambos pudieron vivir con la suspensión del duelo.

Usted conoce la escena del ajedrez ruso desde hace más de 70 años, jugó duelos clandestinos de entrenamiento con Mikhail Botvinnik y fue entrenador de muchas estrellas de su país. ¿Cuáles son sus recuerdos del gran oponente de los jugadores soviéticos, Bobby Fischer?

Tenía muy buena relación con él y le abastecía de literatura de ajedrez. Es cierto que Fischer se comportó de manera rara muchas veces, pero con algunos jugadores soviéticos sí tenía contactos amistosos. Uno de ellos fui yo. Sobre el tablero únicamente nos hemos enfrentado en una ocasión. Fue en el Torneo Interzonal de Portoroz en 1958. La partida terminó en tablas.

Usted ha sido un fuerte gran maestro, pero también trabajó como entrenador, experto de teoría de ajedrez, autor de libros, alto cargo del ajedrez e historiador. ¿Cuál de esas actividades es la que más le ha gustado?

Todas han sido importantes en su momento. Lo que realmente me importa mucho es hacer llegar al alma la historia de ajedrez a la generación de los jóvenes ajedrecistas.

Por ejemplo, la Sociedad Lasker en Berlín.

Eso es. Espero que el destino me sea propicio y que viva durante algunos años más, entonces sería uno de los últimos testigos que le han conocido y visto a Lasker personalmente. Muchos jugadores de ajedrez no han tenido la suerte de hacerse tan mayores como yo. Gran parte de mi generación, por ejemplo, ha fallecido en la guerra.

Señor Averbakh, hay algunos sistemas de aperturas, por ejemplo, en la Defensa India de Rey, que llevan su nombre. Y además pasa por ser el "papa" de los finales. ¿Cuántos estudios ha preparado?

No los he contado; son varias cientos posiciones de finales y estudios. Mis libros sobre finales han sido traducidos a 20 idiomas.

Usted ha acudido a Alemania en muchas ocasiones. No solamente para estar presente en los acontecimientos de la Sociedad Lasker, sino también en las reuniones de los historiadores de ajedrez. ¿También visitará Alemania este año?

Sí, en verano volveré a estar en Dresde, entre el 11 y el 17 de junio. Guardo bonitos recuerdos de esa ciudad; en 1956 gané un torneo internacional allí. En Dresde voy a dar una charla sobre un tema interesante. Entre otras cosas presentaré partidas de ajedrez o estudios como obras dramáticas. En principio cada partida interesante es algo así como una obra de teatro. Y dependiendo del rumbo que vaya tomando la partida, puede terminar en un drama, una comedia o una tragedia.

Es verdad. ¿Cuál ha sido su mejor partida y cuál su más bonita derrota?

Me cuesta mencionar tan solo una partida ganadora, porque he vencido a muchos ajedrecistas destacados. Entre ellos estuvieron los campeones del mundo Max Euwe, Mikhail Botvinnik y Tigran Petrosian, además del inolvidable David Bronstein. Una victoria bonita fue la que logré en 1961 en el Campeonato de Moscú por Equipos contra Petrosian y en 1964 en el Campeonato Individual de Moscú contra el entonces Campeón del Mundo de Ajedrez Postal Jakov Estrin.

[Event "Moscow-ch"] [Site "Moscow"] [Date "1964.??.??"] [Round "?"] [White "Averbakh, Yuri L"] [Black "Estrin, Yacov"] [Result "1-0"] [ECO "D39"] [PlyCount "33"] [EventDate "1964.??.??"] [EventRounds "17"] [EventCountry "URS"] [Source "ChessBase"] [SourceDate "1999.07.01"] 1. d4 d5 2. c4 e6 3. Nc3 Nf6 4. Nf3 dxc4 5. Bg5 Bb4 6. e4 c5 7. Bxc4 cxd4 8. Nxd4 Qc7 9. Qb3 Bxc3+ 10. Qxc3 Nxe4 11. Nb5 Qc5 12. Qxg7 Rf8 13. Bh6 Qxf2+ 14. Kd1 Nd7 15. Re1 Nef6 16. Bxe6 Qxb2 17. Rc1 1-0

La derrota más espectacular fue la que sufrí contra Alexander Kotov, en el Torneo de Candidatos en 1953:

[Event "Candidates Tournament"] [Site "Zuerich"] [Date "1953.09.23"] [Round "14"] [White "Averbakh, Yuri L"] [Black "Kotov, Alexander"] [Result "0-1"] [ECO "A55"] [PlyCount "102"] [EventDate "1953.08.30"] [EventRounds "30"] [EventCountry "SUI"] [Source "ChessBase"] [SourceDate "1999.07.01"] 1. d4 Nf6 2. c4 d6 3. Nf3 Nbd7 4. Nc3 e5 5. e4 Be7 6. Be2 O-O 7. O-O c6 8. Qc2 Re8 9. Rd1 Bf8 10. Rb1 a5 11. d5 Nc5 12. Be3 Qc7 13. h3 Bd7 14. Rbc1 g6 15. Nd2 Rab8 16. Nb3 Nxb3 17. Qxb3 c5 18. Kh2 Kh8 19. Qc2 Ng8 20. Bg4 Nh6 21. Bxd7 Qxd7 22. Qd2 Ng8 23. g4 f5 24. f3 Be7 25. Rg1 Rf8 26. Rcf1 Rf7 27. gxf5 gxf5 28. Rg2 f4 29. Bf2 Rf6 30. Ne2 Qxh3+ 31. Kxh3 Rh6+ 32. Kg4 Nf6+ 33. Kf5 Nd7 34. Rg5 Rf8+ 35. Kg4 Nf6+ 36. Kf5 Ng8+ 37. Kg4 Nf6+ 38. Kf5 Nxd5+ 39. Kg4 Nf6+ 40. Kf5 Ng8+ 41. Kg4 Nf6+ 42. Kf5 Ng8+ 43. Kg4 Bxg5 44. Kxg5 Rf7 45. Bh4 Rg6+ 46. Kh5 Rfg7 47. Bg5 Rxg5+ 48. Kh4 Nf6 49. Ng3 Rxg3 50. Qxd6 R3g6 51. Qb8+ Rg8 0-1

Traducción: Nadja Wittmann, ChessBase


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