Un puente entre continentes

por Sergio Ernesto Negri
18/04/2022 – Podría decirse que un puente entre las culturas europea e indígena estuvo dado por el Inca Garcilaso de la Vega (su nombre real era el de Gómez Suárez de Figueroa), nacido en 1539 en Cuzco (entonces Gobernación de Nueva Castilla, hoy en el Perú, y siempre punto de referencia de la civilización incásica) y muerto en Córdoba (España) en 1616, a quien se lo considera un importante historiador y escritor ubicado a caballo de dos culturas comunicadas (para bien o para mal) por el ancho océano.

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El inca Garcilaso de la Vega, un puente del ajedrez de Europa a América

En sus Comentarios reales de los Incas, su obra cumbre que por vez primera apareció en el año 1609 en Lisboa, el autor, a quien se consideraba «el primer mestizo biológico y espiritual de América» (sobrino-nieto del célebre Garcilaso de la Vega, fallecido en 1536, uno de los ilustres poetas del Siglo de Oro español), menciona al ajedrez, en una referencia que debe considerarse particularmente temprana:

“El otro cuento es que yo conocí en España un mozo, de gente humilde y que vivía con necesidad, que aunque era buen platero de oro no tenía caudal y trabajaba a jornal. Este mozo estuvo en Madrid, año de 1562 y 63. Posaba en mi posada. Y porque perdía al ajedrez (que era apasionado de él) lo que ganaba a su oficio –y yo se lo reñía muchas veces  amenazando que se había de ver en grandes miserias por su juego- me dijo un día “No pueden ser mayores que las que he pasado, que a pie y con sólo 14 mavaredís entré en esta corte”…”.

No sería esta la única referencia al juego en el relato:

 “Los 18 marcos de perlas, que el padre dice que trajeron para su majestad…Como las vi en un manto y saya para la imagen de nuestra Señora de Guadalupe…Y el manto y saya toda cubierta, hecha a manera de ajedrez. Las casas que debían ser blancas estaban cubiertas de perlas, de tal manera puestas en cuadrado que se iban relevando y saliendo afuera, que parecían montoncillos de perlas. Las casas que debían ser negras tenían rubíes y esmeraldas engastados en oro esmaltado, una casa de uno y otra de otro…”.

En el párrafo, cuando se habla de “casas”, debe entenderse desde luego que se alude a “casillas” o “escaques”, como se aclara en una nota al pie aparecida en el libro. En otra se hace una mención bien importante: se desmiente que el ajedrez inca (“axedres, que ellos les llaman taptana”) sea ajedrez, asociándoselo en cambio al juego de “tres en raya”.

Estas menciones que hace al ajedrez el Inca Garcilaso de la Vega son el capítulo XXIII: De las esmeraldas, turquesas y perlas, en el que comienza descubriendo esas piedras preciosas que, sin labrar, atesoraban los Incas en el Perú y que fueron sacadas de América para enriquecer a una Europa de vocación conquistadora y extractiva. .

Comentarios Reales del Inca Garcilaso de la Vega

Esta precisión se suele esgrimir para desmentir lo que, en cambio, asegura el historiador peruano Ricardo Palma: que el Inca Atahualpa hubiera sido el primer nacido en continente americano que aprendiò a jugar al ajedrez. Para los detractores de esa teoría, Atahualpa con sus captores jugaba al taptana y no al juego introducido al continente. De esa cuestión el Inca Garcilaso de la Vega no se ocupa específicamente en reseñar. Y nótese, por otra parte, que el cronista, al mencionar al ajedrez, lo hace ubicándolo en Europa y no aún en el Nuevo Mundo. Pero ello también pronto ocurrirá, aunque lo sabemos por otras fuentes escritas.

Pongamos las cosas en contexto: la madre del Inca Garcilaso de la Vega, era sobrina de Huayna Cápac (1468-1524), el antepenúltimo Inca que gobernó el Imperio. Y su padre era un conquistador español en una mixtura que, más allá de los pormenores en que pudo haberse producido, nos resulta idiosincrásica e inevitable. Y Cápac, por cierto, fue el padre de Atahualpa (c. 1500-1533), el último soberano. Ese que sabemos aprendió a jugar al ajedrez de sus captores españoles, a quienes habría logrado incluso vencer, mas solo en el juego, y no en la batalla por preservar el dominio territorial del imperio caído en mano de los invasores…

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Sergio Ernesto Negri nació en la ciudad de Buenos Aires, Argentina. Es Maestro FIDE. Desarrolló estudios sobre la relación del ajedrez con la cultura y la historia.
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