A 120 años de su nacimiento, el legado de Vera Menchik sigue vivo

por Andre Schulz
20/02/2026 – El 16 de febrero de 1906 nació Vera Menchik. Tras la Revolución Rusa, su familia perdió sus propiedades, sus padres se separaron y Vera se trasladó a Inglaterra con su madre. Como no dominaba bien el idioma inglés, se dedicó al ajedrez. De este modo, se convirtió en la primera mujer en ser invitada a torneos de primer nivel.

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La revolución silenciosa de Vera Menchik

Vera Menchik fue la primera y única mujer, antes de la Segunda Guerra Mundial, capaz de competir en igualdad de condiciones con la mayoría de los principales maestros de su época.

Nació el 16 de febrero de 1906 en Moscú. Su padre era checo y su madre inglesa. Él trabajaba como administrador de propiedades para familias rusas adineradas, y ella como institutriz. En 1908 nació una segunda hija, Olga. La familia gozaba de una situación económica sólida: poseían una casa y además explotaban un molino como fuente secundaria de ingresos. Vera y Olga pudieron asistir a una escuela privada.

La buena fortuna de la familia llegó a su fin con la Revolución rusa. El molino fue confiscado y la familia Menchik tuvo que compartir primero su casa con otras familias antes de perderla por completo. La escuela privada cerró y Vera y Olga pasaron a una escuela estatal. En los primeros años posteriores a la Revolución, los alumnos se sentaban con abrigos gruesos a la luz de las velas, ya que no había calefacción ni electricidad.

Durante ese periodo, su padre enseñó a sus hijas a jugar al ajedrez. Vera tenía nueve años y pronto empezó a participar en torneos escolares.

Debido a las difíciles condiciones de vida, los Menchik decidieron en el otoño de 1921 abandonar la Rusia posrevolucionaria, aunque no lograron ponerse de acuerdo sobre un destino común. La pareja se separó. El padre regresó a Checoslovaquia. La madre se trasladó a Inglaterra con sus hijas y fue a vivir con su propia madre a St. Leonards-on-Sea, un suburbio de Hastings.

Para Vera y Olga, empezar de nuevo en Inglaterra resultó muy difícil, ya que solo hablaban ruso y les costaba aprender inglés. Vera, en particular, se dedicó ahora con mayor intensidad al ajedrez, también como medio para integrarse en la vida social de su nuevo entorno.

En 1923/24, Vera Menchik jugó en la sección más baja del Torneo de Navidad de Hastings y, en los años siguientes, fue ascendiendo a las secciones superiores. En 1929 participó por primera vez en la sección principal junto a los maestros.

Vera Menchik

Tras cumplir 18 años, pudo ingresar en el Hastings Chess Club en 1924. Allí recibió entrenamiento, entre otros, de Géza Maróczy, quien residió cerca de Hastings durante un tiempo después de la Primera Guerra Mundial y visitaba el club con regularidad. De Maróczy aprendió los fundamentos posicionales del juego.

Dos años más tarde, la joven Menchik ya era capaz de ofrecer exhibiciones de simultáneas.

Exhibición de partidas simultáneas en el Imperial Chess Club de Londres | Foto: Bibliothèque Nationale de France

En 1927, Vera Menchik ganó un torneo femenino disputado paralelamente a la Olimpiada de Ajedrez, que posteriormente fue reconocido como el Campeonato Mundial Femenino. Conquistó el primer título oficial del Campeonato Mundial Femenino de manera contundente, con diez victorias y una sola partida que terminó en tablas.

Menchik defendió su título mundial en seis ocasiones antes del estallido de la Segunda Guerra Mundial en 1939. En todos esos campeonatos solo perdió una partida —en Hamburgo en 1930 frente a Wally Hanschel—, hizo tablas en apenas cuatro encuentros y ganó 78.

También ganó un match por el Campeonato Mundial frente a Sonja Graf, aunque perdió dos partidas en ese enfrentamiento. La alemana Sonja Graf fue la única mujer, antes de la Segunda Guerra Mundial, que logró representar una amenaza real para Menchik. En el último campeonato previo a la guerra, en Buenos Aires en 1939, Menchik estaba perdida en su partida contra Graf, pero finalmente logró remontar y defendió su título con una ventaja de dos puntos sobre su rival.

Al margen de los Campeonatos Mundiales Femeninos, prácticamente no existían torneos exclusivos para mujeres antes de la Segunda Guerra Mundial. Por ello, Menchik tuvo pocas alternativas y compitió en eventos masculinos. Como contaba con la fuerza necesaria, pudo hacerlo con éxito.

Obtuvo su primer gran reconocimiento internacional en un match por sistema Scheveningen entre Inglaterra y el Resto del Mundo en Ramsgate. Jugando para el Resto del Mundo, terminó en el segundo puesto compartido, solo por detrás de Capablanca e igualada en puntos con Akiba Rubinstein.

En 1929 fue invitada al supertorneo de Carlsbad, que reunió a los mejores jugadores de la época. Solo Lasker y Alekhine estuvieron ausentes.

Foto de grupo con una dama entre los maestros

La participación de Menchik dio lugar a comentarios burlones, ya que muchos no la consideraban una rival a la altura. Hans Kmoch declaró ante los demás participantes que se uniría a una compañía de ballet femenino si Menchik lograba más de tres puntos. En ese contexto surgió la célebre ocurrencia de Albert Becker: la propuesta de fundar el «Club Vera Menchik», cuyos miembros serían todos aquellos que perdieran contra la campeona del mundo.

Kmoch tuvo suerte: Menchik sumó tres puntos, pero no más. La compañía de ballet se libró de sus servicios. Albert Becker, en cambio, se convirtió en el primer miembro del Club Menchik, tras ser ampliamente superado por ella.

El torneo fue ganado por Nimzowitsch con 15/21 puntos.

En los años siguientes, varios otros jugadores destacados pasaron, a su pesar, a formar parte del Club Vera Menchik, entre ellos George Alan Thomas, que se convirtió en una víctima habitual, los criptoanalistas C. H. O'D. Alexander, Stuart Milner-Barry y Harry Golombek, así como Edgard Colle, Eugene Znosko-Borowsky, Max Euwe, Sultan Khan y Jacques Mieses. Frente a los campeones del mundo Capablanca (0 de 9) y Alexander Alekhine (0 de 8), sin embargo, no tuvo éxito. Solo se enfrentó una vez a Emanuel Lasker, en Moscú en 1935, y también perdió.

No obstante, el propio campeón del mundo Alekhine escribió palabras elogiosas sobre el juego de Menchik en sus artículos para el New York Times sobre el torneo de Carlsbad de 1929:

Hasta ahora me he abstenido de emitir un juicio definitivo sobre la señora Vera Menchik de Rusia, ya que en el caso de una persona tan extraordinaria se requiere la máxima cautela y objetividad en la crítica. Tras quince partidas, sin embargo, resulta claro que es una total excepción entre las mujeres. Está tan dotada para el ajedrez que, con mayor trabajo y experiencia en torneos, seguramente pasará de su nivel actual de jugadora media a convertirse en una maestra internacional de primera clase.

Ha sumado indudablemente sus tres puntos frente a maestros fuertes, pero el público apenas sabe que también alcanzó posiciones superiores frente a Euwe, Treybal, Colle y el Dr. Vidmar. Solo fue derrotada por el Dr. Vidmar tras una lucha de nueve horas. Es deber del mundo del ajedrez concederle todas las oportunidades para seguir desarrollándose.

Como consecuencia, Menchik recibió nuevas invitaciones a torneos de primer nivel en los años siguientes. Por lo general, terminaba en la mitad inferior de la tabla, pero de forma constante lograba derrotar a maestros consagrados y, en ocasiones, incluso arrancar medio punto a alguno de los más grandes.

Gracias a las exhibiciones de partidas simultáneas, la mejor ajedrecista del mundo obtenía algunos ingresos adicionales.

Vera Menchik juega simultáneamente contra 20 oponentes en el Empire Social Chess Club de Londres en 1931

Vera Menchik solo tuvo un desempeño realmente pobre en el torneo de Moscú de 1935, donde terminó última con apenas un punto y medio. Sin embargo, con unas tablas, privó a Salo Flohr de la victoria en solitario en el evento. En torneos de segunda categoría, en cambio, Menchik solía finalizar cerca de los primeros puestos.

En Inglaterra, Vera Menchik era considerada extranjera. El ruso era su lengua materna, pero Rusia como Estado ya no existía y ella no tenía vínculo alguno con la Unión Soviética. Por ello decidió jugar bajo la bandera checoslovaca, aunque no vivía en Checoslovaquia ni hablaba checo. No obstante, Menchik visitaba ocasionalmente a su padre en Praga y participó en los campeonatos nacionales de Checoslovaquia en 1933 y 1936. Solo a través de su matrimonio en 1937 con el funcionario Rufus Stevenson, 28 años mayor que ella, obtuvo la ciudadanía británica. Él falleció en 1943.

La vida de Vera Menchik terminó de forma trágica. El 26 de junio de 1944 murió junto con su hermana y su madre cuando un cohete V1 impactó contra su casa durante un bombardeo sobre Londres. Vera Menchik tenía apenas 38 años.

Obituario en la British Chess Magazine (agosto de 1944):


Es el editor jefe de la web de ChessBase con noticias en alemán. Forma parte de ChessBase desde 1991 y lleva la web alemana desde 1997.
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