Solo Karpov sabe la verdad

por Uvencio Blanco Hernández
17/02/2021 – En esta oportunidad, daremos opinión sobre un tema que ha sido recurrente durante el último medio siglo: el frustrado match entre los grandes maestros Fischer – Kárpov de 1975. Ríos de tinta, preguntas y frustración han corrido parejos junto a especulaciones de todo tipo; unas más sesgadas que otras; donde la mayoría de ellas tocan aspectos de la salud mental del entonces campeón y héroe americano de la Guerra Fría, Robert James “Bobby” Fischer (1943 – 2008). Interrogantes como ¿por qué no defendió el título que tanto le costó lograr en Reikiavik?, ¿Qué le motivó a no jugar partida oficial alguna desde que se consagró campeón del mundo por encima de Spasski? ¿Cuáles sus motivaciones para involucrarse en una negociación de la cual no quería final feliz? Artículo por Dr. Uvencio Blanco. | Foto: Nadja Wittmann (ChessBase)

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  • La psique humana está habilitada para adquirir conciencia de su entorno; de la realidad. A la vez, esta cualidad le permite pronosticar conscientemente los acontecimientos, planificar sus acciones y enfrentar sus consecuencias.
  • En el llamado “Match del Siglo” Fischer venció inapelablemente y sin equipo de especialistas que le apoyara. a una de las más cultivadas expresiones de la Escuela Soviética de Ajedrez: Boris Spasski.
  • Según Florencio Campomanes, expresidente de la FIDE, Fischer presentó una última condición que contrario al retador Kárpov: “que el título fuera el de Campeón Mundial de Ajedrez Profesional”. Esa propuesta terminó con las negociaciones.

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Un manto de especulaciones

Sin embargo, más allá de cuáles son nuestros argumentos sobre este hecho histórico, ocurre que de sus dos actores principales uno, Fischer, no está entre nosotros desde 2008.

Conceptualizado el ajedrez como un deporte intelectual y siendo su campo de juego, la mente humana o psiquis, entonces habrá en la presente nota, algunos giros que nos obliguen a establecer vínculos con la misma.

En tal sentido y en busca de una definición que nos ofrezca cierta comprensión del término, recurrimos al diccionario de la Real Academia Española (RAE). Allí, dicha palabra está referida al alma humana; noción que proviene de la lengua griega … y que parece estar vinculada a una forma de energía que trasciende el tiempo y el espacio.

Según Ferrater Mora (1979, 1986):

Algunas veces “mente” fue empleado en sentido de “intelecto”, particularmente en el significado de “intelecto pasivo”; otras veces “mente” significaba “espíritu”; también significó “psique” u “operaciones psíquicas en general”. En algunas ocasiones se ha preferido el concepto “mente” en vez de “espíritu”, para evitar las implicaciones metafísicas que envuelve el último término. También, frecuentemente se ha entendido por “mente” el entendimiento, particularmente el entendimiento después de haber entendido o comprendido algo. Asimismo, se ha analizado la “mente” relacionándola significativamente con el alma como agente intelectual que usa la inteligencia, adoptando el concepto “mente” un sentido primariamente “intelectual” (ver Ferrater Mora, 1979, 1986).

En este sentido, la psique humana está habilitada para adquirir conciencia de su entorno; de la realidad. A la vez, esta cualidad le permite pronosticar conscientemente los acontecimientos, planificar sus acciones y enfrentar sus consecuencias.

Traigo estas consideraciones a colación, porque del maestro Fischer se ha dicho y especulado que desde joven ya sufría de severos trastornos mentales, que sus problemas psiquiátricos eran difíciles de tratar, que parte de su conducta estaba influenciada por el Asperger, que la relación con su madre fue determinante en la forma en que interactuaba con terceros, que su antisemitismo carecía de explicación alguna, que sufría del  “Síndrome de Morphy” por el cual sentía exagerado temor a perder; en particular, después de haber alcanzado el cetro mundial, etc.

Se trata del mismo Fischer que había desarrollado una carrera fulgurante y que a los 29 años poseía una serie de records y el rating más alto de la historia; inclusive, mayor al del entonces campeón mundial de ajedrez, el soviético Boris Spasski, de 35 años.

El mismo que, en el llamado “Match del Siglo” venció inapelablemente y sin equipo de especialistas que le apoyara. a una de las más cultivadas expresiones de la Escuela Soviética de Ajedrez: Boris Spasski. Y con ello, como una metáfora política, a toda una maquinaria que durante muchos años -según declaraciones del chico de Brooklyn- conspiró para colocarse por encima de su nombre en la tabla de posiciones en cuanto torneo oficial coincidieran.

Pero, como carecemos de la experticia necesaria, la documentación clínica requerida y la opinión de especialistas para la revisión objetiva de un caso de esta naturaleza; obviaremos tales hipótesis o suposiciones y nos centraremos en algunos hechos, declaraciones y confesiones que nos puedan acercar a la verdad verdadera.

Tolya, el retador

Anatoly Yevgenyevich Kárpov (1951), “Tolya” para los amigos, se convirtió a sus 24 años en el retador del entonces campeón mundial Bobby Fischer. Para ello alcanzó altas cotas de rendimiento deportivo al obtener en 1973, segundo lugar en el campeonato soviético detrás del excampeón Boris Spasski (considerado el más fuerte en la historia de estos campeonatos). También se alzó con el título del Torneo Interzonal de Leningrado. Este resultado lo condujo directamente al Torneo de Candidatos al campeonato mundial.

Para dicho campeonato clasiificaron: Henrique Mecking (Brasil), Lajos Portich (Hungría) y Boris Spasski, Tigran Petrosian, Anatoly Kárpov, Víctor Korchnoi y Lev Polugaievsky por la Unión Soviética.

Allí, Kárpov venció en matches consecutivos, a Lev Polugayevski (+3 =5 -0), a Boris Spasski (+4 =6 -1) y finalmente a Víctor Korchnói (+3 =19 -2).

Debemos resaltar que la integración de los números de estos enfrentamientos habla por sí sola: 10 partidas ganadas, 30 tablas y solo 3 perdidas para un total de 25 puntos en 33 apariciones; lo cual arroja un porcentaje del 75,75% de los puntos en disputa. Un valor estratosférico para este tipo de disputas.

Es por ello que alcanzar este resultado ante Polugaievski, Spasski y Korchnoi; quienes se encontraban en su esplendor como atletas del tablero, es una de las grandes proezas del ajedrez contemporáneo; hecho que le permitió al joven Tolya sentarse –con todo derecho y autoridad- en la mesa de negociaciones ante Fischer, en la busca del título mundial en 1975.

Escenarios hipotéticos

El sitio de Wikipedia nos ofrece un cuadro de posibilidades interesante sobre qué pudo haber sucedido si dicho encuentro se hubiese celebrado.

En palabras de Kárpov, en el año 1975 las probabilidades de ganar de Fischer hubieran sido del 60%, sin embargo, su ajedrez progresó mucho en 1976 (en gran parte debido a haber asimilado todo lo estudiado para el encuentro no celebrado) y que en dicho año las probabilidades estaban equilibradas. A su juicio, en 1977 él ya era superior a Fischer. De haberse realizado el citado duelo, podrían haber ocurrido estos hipotéticos escenarios:

  1. Fischer derrota por escaso margen a Kárpov en 1975, pero este gana el torneo de candidatos y lo derrota en 1978. En 1981 se vuelven a enfrentar y Kárpov lo derrota de modo convincente.
  2. Fischer derrota estrechamente a Kárpov en 1975, al suceder esto, Fischer se ve obligado a jugar activamente y lucha encarecidamente para ser el indiscutido número uno. Kárpov, por su parte, hace lo mismo; gana el torneo de candidatos y empatan en 1978 por lo que Fischer retiene el título. En 1981 se vuelven a enfrentar y Kárpov derrota de modo convincente.
  3. Fischer derrota por estrecho margen a Kárpov en 1975, al suceder esto, Fischer se ve obligado a jugar activamente y luchar deicidamente para ser el indiscutido número uno. Kárpov, por su parte, hace lo mismo; gana el torneo de candidatos y lo derrota en 1978. En 1981 se vuelven a enfrentar y Kárpov lo derrota de modo convincente.
  4. Kárpov derrota a Fischer en 1975, Fischer se ve obligado a jugar activamente, gana el torneo de candidatos. En este escenario Karpov trabaja más fuerte que nunca para ser superior a Fischer para retener el título. Karpov logra ganar muy ajustadamente en 1978. Fischer se impone en el siguiente torneo de candidatos, pero pierde de modo más convincente en 1981. 

Finalmente, cualquiera de estos escenarios hubiera resultado en un Kárpov alcanzando su máximo potencial y entrando a los 30 años muy curtido por los encuentros con Fischer, lo que le hubiera permitido recién haber perdido el título en 1990 para Kaspárov (el mismo Kaspárov hubiera tenido que superar a Fischer como retador de Kárpov). Es bueno mencionar, que Tibor Károlyi expone en el prefacio de su libro: "Karpov's Strategic Wins 2: The Prime Years 1986-2009" que solamente después de haber perdido el título (a partir de los 34 años) es cuando Kárpov juega su mejor ajedrez; trabajando más fuerte que nunca para recuperar su título.

Una confesión de Campomanes

Insisto en que este es un tema que ha sido expuesto y discutido en infinidad de oportunidades, en las cuales una hipótesis supera a la otra. Sin embargo, la oportunidad es propicia para contar una versión que me contara el expresidente de la FIDE y maestro internacional filipino, Florencio Campomanes (1927 – 2010) y de la cual tenía referencias previas y luego una mayor certeza con la declaración del propio maestro Karpov.

Ocurrió que, a principio de octubre de 2006, a nuestro regreso del match por la reunificación del campeonato mundial entre Vesselin Topalov y Vladimir Krammik, celebrado en la ciudad de Elista; Campo y yo estuvimos de visita en una céntrica librería de esta hermosa ciudad.

Florencio Campomanes en Dresde 2005

Florencio Campomanes en Dresde 2005 | Foto: Frederic Friedel (ChessBase)

Por supuesto, estando allí, nos fuimos a la zona de libros de ajedrez; lugar donde había cientos de títulos; entre ellos, uno sobre la vida de Bobby Fischer. El libro tenia abundante material fotográfico y fue el quien decidió comprar uno para llevar a su biblioteca y así poder leerlo con más detenimiento.

Mientras ojeaba su ejemplar, Campo dijo que todos los esfuerzos para que se celebrara el match entre Fischer y Karpov, habían sido en vano.

Habiendo tocado dicho tema, le pedí verificar una información que me había dado el Dr. Rafael Tudela Reverter, ex presidente de la Federación Venezolana de Ajedrez y ex vicepresidente de FIDE, en conversación sostenida con uno de los más cercanos amigos de Bobby, Isidoro Cherem Laniado, además del gran maestro Julio Bolbochan y quien esto escribe’

Tudela compartió con nosotros sobre el tema y afirmó que el match Fischer – Kárpov se había caído porque el borrador del contrato final, contenía una cláusula que presentaba un alto matiz político; el cual no sería aceptado por la parte soviética; por lo que el retador Kárpov decidió no continuar con tales discusiones.

Campo, me confesó que él había promovido y sido testigo de la mayor parte de tal negociación y que había intervenido –hasta último momento- para salvar el evento; pero que, después de una última reunión “secreta” celebrada entre él y los contendientes, y después que se avizoraba un posible acuerdo entre las partes, Fischer presentó una última condición: “que el título fuera el de Campeón Mundial de Ajedrez Profesional”. Esa propuesta terminó con las negociaciones.

Para aquella época (hace casi 50 años), era políticamente inaceptable tal propuesta, por la que posteriormente Campo, la Federación de Ajedrez de la URSS y la mayoría de los miembros de la asamblea general de la FIDE, consideraron que Fischer había estado maniobrando para evitar el enfrentamiento; por lo que decidieron declarar el título vacante.

Tudela y Cherem afirmaron que todos –comenzando por Kárpov-querían la celebración del match y que inclusive, algo ratificado por propio Campo, existía la posibilidad real de una bolsa por 2 millones de dólares americanos. Pero que, sin embargo, Fischer no escuchaba consejo de nadie, se guiaba por sus propios instintos, y no se explicaban su conducta; justo en el momento de mayor esplendor.

En este sentido, Campo dijo que el gobierno de Filipinas estaba abierto a financiar una suma superior por lo que había sido una gran oportunidad perdida; no solo para estos gladiadores del tablero, sino para el ajedrez en general.

De hecho, se quejó de que la premiación del mundial que aún se celebraba en Elista, apenas tenía un fondo de premios de un millón de dólares; donde cada participante tenia garantizados 500 mil. Finalmente agregó, que los 2 millones de dólares de 1975, equivaldría a unos 20 millones del 2006.

Igualmente le pregunte respecto a cuál era su expectativa si el match se hubiese celebrado y me contestó tajantemente: Fischer. Para luego agregar que era favorito, no solo en occidente, sino de la mayoría del pueblo soviético y del propio Spasski.

Por cierto, al año siguiente (2007), estando en el Mundial de Ajedrez a Ciegas de Bilbao, tuvimos la oportunidad de conversar con el gran maestro Boris Spasski quien, al preguntársele sobre su pronóstico en este hipotético match, sonrió y dijo: Fischer.

La declaración de Karpov

Por fin, doce años después, en diciembre de 2018, el periodista Leontxo García publica en su “Bitácora de Leontxo” una entrevista realizada en esa fecha al pentacampeón mundial Anatoly Kárpov. A tal efecto, transcribo textualmente parte importante de dicha entrevista.

“Hay argumentos para afirmar que Anatoli Yevguénevich Kárpov, de 67 años, es uno de los mejores deportistas de la historia: campeón del mundo indiscutible durante 10 años consecutivos, y oficial otros seis; 185 torneos ganados; 60 años compitiendo; su rivalidad con Gari Kaspárov es la mayor en un deporte individual. Además, sigue mostrando una gran pasión por lo que hace, como el pasado fin de semana en Bilbao, donde hizo revelaciones importantes durante una entrevista ante el público con el autor de este blog.

“Yo tenía la pluma en la mano, incluso había empezado ya a firmar el contrato, cuando [Bobby] Fischer dijo: ‘¡Un momento!’, y expuso varias objeciones que hicieron el acuerdo imposible”. Kárpov explicó así su gran decepción en 1976, cuando se reunió tres veces en secreto con Fischer —en Tokio, Córdoba (España) y Washington— para negociar con él un duelo entre ambos que millones de aficionados anhelaban. Esos tres encuentros fueron organizados por el filipino Florencio Campomanes (elegido después, en 1982, presidente de la Federación Internacional de Ajedrez, FIDE) tras la renuncia de Fischer a defender en 1975 ante Kárpov el título que había arrebatado a Borís Spassky en 1972, a pesar de que el dictador filipino Ferdinand Marcos ofreció una bolsa de premios de cinco millones de dólares de entonces (unas diez veces más ahora).

Kárpov está convencido de que “Fischer sufría una obsesión patológica, un exagerado miedo a perder”. Y lo razona así: “Tras haber doblegado a todas las estrellas soviéticas de la generación anterior para ser campeón del mundo, le incomodaba mucho que un soviético más joven que él fuera el aspirante al título. Por eso exigió inaceptables cambios en el reglamento [en especial, que el aspirante tuviera que ganar por dos puntos de diferencia; y también que el duelo se jugase al mejor de diez victorias, sin contar los empates], perdió el título por incomparecencia y luego se echó atrás cuando ya estábamos de acuerdo en disputar un duelo que todo el mundo deseaba”.

El testimonio de Karpov en el centro de congresos BEC de Barakaldo (muy cerca de Bilbao), donde fue el invitado especial del torneo infantil Chess&Gazte, patrocinado por la Diputación Foral de Bizkaia y el BBK, coincide muy bien con varias conversaciones que el autor de este artículo mantuvo con Campomanes (1927-2010) y el español Román Torán (1931-2005), amigo de Kárpov y testigo de la reunión de Córdoba. En el último segundo, con el contrato ya redactado, Fischer exigió que el duelo se llamase “Campeonato del Mundo Profesional”. Kárpov le explicó reiteradamente que las autoridades soviéticas jamás aceptarían esa condición por dos motivos: el único campeón del mundo oficial era Kárpov; en teoría, el deporte profesional estaba prohibido en la URSS, aunque en la práctica todos sus mejores deportistas eran de dedicación exclusiva.

Palabras finales

Debo decir, que de todos los actores aquí citados; amigos personales con los que durante varios años trabajé de forma cercana, me refiero a Campo, Tudela, Cherem y Bolbochán (todos amigos de Fischer), ninguno vive; al igual que el propio maestro Fischer. Sin embargo, considero que nuestro admirado amigo Anatoly Kárpov, el flamante retador para la época, ha fijado posición definitiva sobre este asunto. No obstante, sería la persona más idónea para precisar detalles aun confusos relativos al por qué de tal decisión. Digo, si él lo entendiera pertinente o necesario; porque, solo Kárpov sabe la verdad.

Ese es mi limitado conocimiento del caso y así, de manera fidedigna, se los expreso.

Fuente

How Bobby Fischer battled the Sicilian

Fischer liked to play aggressive but basically sound lines against the Sicilian and many of his variations are still very much alive and a good choice for players of all levels.

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Enlaces

 

 


Uvencio Blanco Hernández, Venezuela. Comisión Mundial de Ajedrez para las Escuelas FIDE Entrenador y organizador.