Jaime Sunye Neto: exitoso ajedrecista, dirigente, formador y organizador (2)

por Uvencio Blanco Hernández
10/07/2021 – Nacido en mayo de 1957, Jaime Sunye Neto ya destacabas como uno de los mejores ajedrecistas brasileños a mediados de la década de los 1970. El brasileño no solo conseguiría el título de gran maestro, sino que también alcanzaría el título universitario de ingeniero civil. | Segunda parte de la entrevista de Uvencio Blanco al destacado trebejista.

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Entrevista (parte 2)

Parte 1 de la entrevista

Continuamos nuestra conversación con el GM Jaime Sunye Neto.

Jaime Sunye Neto: Brasil tenía poca tradición en ajedrez lo que reflejaba en pocos jugadores con rating FIDE y raros titulados, y el mejor camino para desarrollar rápidamente la alta competencia era establecer acuerdos, como lo hicimos participando en los Ibero-Americanos y organizando los torneos de la Comunidad de Países de lengua portuguesa y especialmente las Copas Latinoamericanas, conjunto de abiertos realizados con apoyo de los jugadores de la región, especialmente Martin del Campo, Daniel Cámpora y Alonso Zapata.

Un segundo paso fueron los Mundiales Sub 16 y 18 en Guarapuava 91. Con el abandono de Irlanda en mayo del 91, Abundo, secretario de la FIDE, nos pidió organizarlo y en un par de semanas conseguimos que la municipalidad de Guarapuava confirmara y empezamos los trabajos para organizar uno de los mejores eventos de la historia de la FIDE. 

Tres días antes tuvimos la excelente noticia de que Rafael Leitao, de São Luis do Maranhão, había ganado el Mundial Sub 12 en Varsovia empatado, pero delante de ¡Peter Leko!

Todo corrió muy bien, la participación fue mucho mejor que lo esperado para un anuncio tan tarde y en una ciudad no conocida en el mundo del ajedrez. La Municipalidad y la comunidad hicieron todo con dedicación y competencia. La categoría Sub-18 fue ganada por Kramnik, cuando Sakaev, que lideraba en solitario, perdió en la última ronda. Menos de 10 años después sería Campeón Mundial. Los soviéticos, que deberían aguardar 5 días por su vuelo, reunidos en un equipo heterogéneo, jugarán aún un match amistoso en Ponta Grossa organizado por Jonel Yurk.

Un mes después hicimos el Mundial Sub-26 por Equipos en Maringa, con la importante característica de que fue la última competencia oficial de la Unión Soviética, la cual ganó con mucha facilidad. Los jugadores soviéticos no sabían muy bien lo que pasaba en su tierra y 5 de ellos (Ibragimov, Karlov, Sorokin, Kramnik y Sakaev) decidieron quedarse un par de meses en Brasil aguardando más información. 

Fue un periodo de mucho trabajo, con los 5 circulando por el país jugando torneos, dando simultáneas, entrevistas, charlas, etc. Empezaron jugando el Abierto Itaú en São Paulo promovido por Sergio de Freitas. Esto nos dio tiempo de regular su situación legal en inmigración y preparar la programación de actividades del quinteto, que se separaron para jugar en todo país. Todos fueron fantásticos, dirigentes, organizadores y jugadores, en su forma de enfrentar circunstancias muy difíciles y el resultado fue muy benéfico para nuestro ajedrez.

Rápidamente la imagen de la CBX cambiaría, tanto interna como externamente. Teníamos jugadores en la élite, Mecking volvió a jugar después de 12 años retirado, Milos progresaba rápidamente en la élite mundial, teníamos toda una generación que dominaba los Panamericanos y se destacaba mundialmente, liderados por Vescovi, Leitão y Duarte. Teníamos casi 10 mil ajedrecistas registrados, un calendario de eventos intenso, capacidad de organizar eventos internacionales de calidad y responder a oportunidades con agilidad y competencia. 

A partir de ahí, cuando nos proponíamos organizar eventos de la FIDE, tuvimos apoyo de la mayoría de las federaciones.

Uvencio Blanco Hernández: Insisto, el trabajo realizado por ti y tu equipo durante esa época fue extraordinario y valorado internacionalmente. Brasil se convirtió en la meca del ajedrez americano; en particular en eventos para jóvenes. Y esta experiencia te permitió estar al frente de FIDE América; ¿cuáles fueron los cambios que propiciaste al frente del cargo?

Al principio no quería involucrarme en la FIDE más allá de mi posición de delegado y esto funcionó muy bien en el Congreso de la FIDE en Sevilla 87 donde Torán y Campomanes reinaban, y la GMA aparecía. Ya en 88 en Tesalónica, una Olimpiada y Congreso con problemas de organización, Campomanes sentía la presión del éxito de la GMA con la Copa del Mundo y los Opens GMA, y no encontraba la mejor forma de contestar. Me pidió para asumir el Consejo de Jugadores, que Karpov había dejado porque ya no tenía ningún significado. Acepté por creer que podría hacer un puente con la GMA, que me parecia tener mucha sinergia potencial con la FIDE. Ahí empecé a aproximarme a Nicola Paladino de la Comisión de Ajedrez para Todos, antecesora del Comité de Ajedrez en las Escuelas, para intentar que diera más importancia el Ajedrez Educacional, lo que funcionó porque el periodista italiano era muy listo y sabía aprovechar una buena idea.

En el 89 el Congreso fue en Puerto Rico, junto con el IV Festival de la Paz (Mundiales sub-10 a 14) que organizaba Rabel Méndez, y que tuvo la participación de Botvinnik y Spassky. Me quedé con la delegación brasileña, y esto se mostró positivo porque me distanciaba de las luchas estériles del Campeonato del Mundo de los Ks. 

Todo cambia en el Congreso de Novi Sad 90. Argentina tenía la ambición de presidir las Américas, dentro de la campaña del español Román Torán para presidente de la FIDE y en contra de Schultz, EUA, que apoyaba Rabel Méndez para la presidencia. En una reunión en Buenos Aires la FADA abrió la posibilidad de que Brasil se sumara a este proyecto y asumiera la Zona Sudamericana. Era una oportunidad de involucrar a Sergio de Freitas, un amante del ajedrez, responsable por muchos eventos de élite en São Paulo, en la FIDE. El tenía todas las condiciones de organizar Zonales dentro de las reglas de la FIDE y parar con las terribles “condiciones modificadas” que tanto prejudicava a los jugadores. Quedamos que, en la elección a la presidencia, nos mantendríamos neutrales, ya que los 3 candidatos, o 4 si contamos a Matanovic, eran buenas opciones para Brasil.

Llegando a Novi Sad somos informados de que la FADA tenía candidato propio a nuestra Zona, una sorpresa que nos obligó a pelear por la elección. Lo conseguimos con el apoyo de Uruguay, Chile y Bolivia. Después de consultar con Carpentier de Costa Rica, candidato favorito a la Zona de Centroamérica y del Caribe, lanzamos su oponente, el mexicano Martin del Campo, al continente, que ganó sobre la unión de USCF y FADA. Estos movimientos facilitarán la reelección de Campomanes y dio prestigio y espacio político a Brasil en la FIDE, y nos permitió organizar mundiales ya en el 91.

En un ambiente en el cual Campomanes mantenía el poder, ¿cómo impactó la GMA en la institucionalidad de FIDE?

En Manila 92 la organización de la Olimpiada y del Congreso fueron excelentes y Campomanes estaba en el apogeo de su poder. La CBX, tenía un nuevo y excelente presidente, Antonio Bento de Araujo Lima, y me sentía libre para actuar en el Congreso y pensar en el futuro del ajedrez.

La GMA enseñaba las limitaciones de la estructura creada por Campomanes a partir del 82, de mantener la FIDE con los porcentajes de las bolsas de los matchs del Campeonato Mundial. Esto permitió a la FIDE crecer sin sobrecargar la Federaciones nacionales, en un acuerdo implícito. El apogeo de este modelo fue en los matchs K x K en Sevilla 87 y especialmente en New York/Lyon 90, cuando Bachar Kouatly, después de ganar el derecho al match para Lyon, accedió a unirse con New York, generando ganancias a los Ks, a la FIDE y al ajedrez. Con esto Bachar entró en la cúpula de la FIDE de manos de Campomanes, con las consecuentes fricciones con Makropoulos.

El mundo cambiaba, la Unión Soviética desapareció y con ella el fin de la polarización del mundo, siempre utilizada con maestría por Campomanes, que necesitaba de una nueva visión para vender la FIDE, y esto Kouatly propondría con marketing y merchandising. Te acordaras que, de nuestra parte, queríamos incrementar los aspectos educativos e inclusivos a la imagen del ajedrez. 

Egon Ditt, presidente de la federación de Alemania, me parecía la persona más lúcida sobre la realidad de la FIDE. Empezamos a discutir modelos de una Federación Internacional sostenible. Era evidente que deberíamos ser más eficientes y descentralizados, que las grandes federaciones, empezando por Alemania, tendrían que dar una contribución más grande, que los organizadores y jugadores de los grandes torneos, deberían participar formalmente y que necesitábamos de patrocinadores institucionales, que solamente vendrían mejorando nuestra imagen. Nada de esto sería fácil de implantar, si y cuando la gente empezara a reconocer los problemas.

Curitiba alcanzaría los 300 años en 1993 y queríamos celebrarlos con un evento, pero Campomanes nos pidió organizar el Congreso FIDE. En año impar, sin Olimpiada y fuera de Europa, era alto el riesgo de una participación muy baja. Puerto Rico lo hizo, y bien, con el Festival de la Paz y Brasil lo haría con el 1o Seminario de Ajedrez Escolar de la FIDE, el Mundial Sub-26 por Equipos y el Abierto de Curitiba.

Recuerdo que Curitiba fue un éxito organizativo para FIDE, pero también un momento de quiebre para la GMA. ¿Qué fue lo que sucedió allí?

Cuando los delegados llegaron a Curitiba la suerte ya había mostrado su cara: Kasparov y Short salieron de la FIDE y de la GMA. Pero crearon la PCA y jugaron su match por su cuenta. La FIDE no estaba preparada para enfrentar esta lucha y Curitiba era palco del post-drama. Veníamos enfrentando a una GMA que ofrecía una cierta contestación por el poder, pero Bessel Kok tenía un alto grado de responsabilidad y agregaba eventos al Calendario de los ajedrecistas. Sabía que los jugadores más importantes le daban representatividad, pero buscaba incluir la “clase media” de los GMs.

La PCA era otra cosa. Trataba de sacar la principal fuente de ganancias de la FIDE y no le parecía importar que la historia de los Mundiales se derrumbara. La contestación, suspendiendo al Campeón y al Retador y organizando un match de Karpov vs Timman de última hora, tal vez para probar que teníamos un premio más grande, fue un error táctico que vaciaban las reservas de la FIDE y nos hizo perder credibilidad. También fue un error estratégico, ya que consolidaba una situación de división que ponía en riesgo la relevancia de la FIDE para el ajedrez y dificultaba la reunión futura. Una junta directiva más objetiva podría haber buscado aproximarse a la GMA, que también luchaba por su existencia, o por lo menos de sus jugadores, de las federaciones más ricas, de los organizadores de los principales torneos, etc., y tratar de construir un consenso en contra de la PCA, que evidentemente tendría un vuelo muy corto.

Para empeorar las cosas, la sucesión de Campomanes domina las discusiones, como si no estuviéramos al borde del desastre. Sorprendentemente las propuestas de cambios estructurales caminaban con apoyo de las grandes federaciones y gente como Adams, Leong, Blanco, Lobatiere, Lowental, Sand, etc. Aumentamos la posibilidad de recaudación, bajando de 2200 el Elo publicado y eliminando el techo de recaudación, creamos nuevos títulos FIDE como organizador, entrenador, etc. También la descentralización; esto es, la FIDE dando autonomía a los Continentes y organizando los Comités y Comisiones, y especialmente la CACDEC. 

No todo salió como deseado y mucho se perdió en la implantación en los 5 años siguientes, lo que generó una serie de críticas posteriores por la inflación del Elo, la devaluación de los títulos FIDE, especialmente de GM, y que los recursos fueron más a los organizadores que a la FIDE. 

En la parte electoral salimos del Congreso como entramos 2 candidatos muy enfrentados pero seguidores de Campomanes: Makropoulos, que organizaría la Olimpiada en 1994 y Kouatly, que prometía traer patrocinadores fuertes a la FIDE. Más tarde se lanzó Joaquim Durao. Al principio no me involucré, pero al final decidí participar como Deputy de Kouatly, que reunía un óptimo equipo. Faltando poco para la Olimpiada, la organización de Grecia fracasó y con ella la candidatura de Makropoulos. 

Sorprendentemente Kasparov viene a su rescate, organizando la Olimpiada de Moscú, lo que revivió a las aparentemente definidas elecciones. Al final este golpe no parecía suficiente para cambiar el favoritismo de Kouatly que tenía el apoyo de Karpov. Ya en Moscú lanzaron la extemporánea candidatura de Campomanes, con el apoyo de Samaranch que prometía discutir la entrada del ajedrez en los Juegos Olímpicos y la de Kasparov que prometía la reunificación del Título Mundial. Ganó con una votación muy apretada y contestada, pero llamó a Kouatly a aceptar el resultado y unirse al Presidential Board. 

Yo me presenté como candidato para el Continente y fui elegido. Dentro del “Espíritu de Unidad”, me invitó para la Comisión de Desarrollo del Ajedrez fragilizada que estaba vaciada de sus recursos.

Continuará...


Enlaces


Uvencio Blanco Hernández, Venezuela. Comisión Mundial de Ajedrez para las Escuelas FIDE Entrenador y organizador.
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