Dimensión social del ajedrez (4)

por Uvencio Blanco Hernández
17/12/2021 – Recientes investigaciones sugieren el papel que juega el ajedrez en el desarrollo del pensamiento de los escolares; en el desarrollo del pensamiento lingüístico-lógico y algorítmico de los niños, la capacidad de previsión, el desarrollo de la imaginación y la promoción de la creatividad. Así mismo, sugieren que jugar sistemáticamente ajedrez tiene un impacto positivo en pacientes con determinados tipos de trastornos de la mente. La cuarta parte de esta serie de artículos por Dr. Uvencio Blanco. | Pintura de Maria Yugina

Fritz 18 and ChessBase 16 Fritz 18 and ChessBase 16

El programa de ajedrez Fritz 18 junto con ChessBase 16.

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Salud social

Ya hemos visto que, según algunos estudios reportados, la práctica continuada del juego de ajedrez actúa como un entrenamiento cognitivo y emocional en el individuo porque interviene en el mejoramiento de las habilidades relacionadas con la atención, memoria, planificación, resolución de problemas, capacidad viso-espacial, inteligencia emocional, entre otros.

Blanco (1998), señala que “niños y jóvenes que tienen ocupado su tiempo de ocio en actividades nutritivas como el deporte, las artes plásticas y las escénicas reducen la posibilidad de distraerse en acciones contrarias a la salud física y mental de los individuos”. Así mismo, al referirse al área de la salud social indica que: 

Como consecuencia de lo anteriormente expuesto, sus cultores pueden adquirir salud emocional a partir de una serie de conductas positivas derivadas del estudio y práctica de este juego. Esta salud emocional individual se traduce en salud para la sociedad debido a sus efectos colaterales en la familia y la comunidad.

Aunque por los momentos no podíamos presentar pruebas clínicas que verifiquen la relación directa entre la práctica sistemática del ajedrez con altos valores de salud emocional en los individuos, es innegable el efecto positivo que tiene la práctica del ajedrez.

Sin embargo, estos efectos van más allá de lo meramente cognitivo al influenciar una serie de aspectos relacionadas con el área social; entre ellas ajedrez para: personas mayores, discapacitados visuales, refugiados, en las prisiones, contra adicciones, asesoramiento juvenil, en bibliotecas y otros entornos de aprendizaje informal, trabajo comunitario y hospitales.

Efectivamente en la búsqueda de nuevas aplicaciones para la solución de algunos problemas sociales, el ajedrez ha sido llevado a los hospitales; en particular en pabellones o áreas en los cuales se encuentran niños y jóvenes con tratamiento contra esta terrible y multifacética enfermedad.

Como los niños deben estar recluidos durante largos periodos de tiempo en los cuartos de las hospitales mientras reciben duros tratamientos, grupo de voluntarios del Hospital Materno–Infantil de las Palmas, han descubierto que el ajedrez puede ayudar a “quitar horas muertas” a los niños que están hospitalizados, tanto así que existen clases para niños con cáncer, además, esta actividad les suele ayudar a mejorar sus notas y educación pese a que por su enfermedad y tratamiento, no puedan asistir con la regularidad debida.

También se han realizado aproximaciones entre el ajedrez y el autismo; una enfermedad que, si se detecta y trata en una fase temprana, puede ser atenuada. En varias ciudades de Holanda se están haciendo estudios con pequeños grupos y los resultados se pueden calificar de muy positivos, debido a que, una persona con autismo suele tener problemas de comunicación ya que no aceptan que otra persona entre en su mundo, el ajedrez se puede usar como herramienta transversal para acceder a ellos.

Ocurre que, si una persona quiere establecer comunicación con un autista y lo hace de forma directa, como lo haría con otra persona que no tenga ese trastorno, es muy probable que este se sienta intimidado y rehúya, pero si se juega una partida de ajedrez, tiene buenas posibilidades de “entrar” en su mundo, donde ellos se sienten seguros y pueden –los autistas–empezar a hablar con aquella persona “ajena”.

Así mismo vale destacar algunas investigaciones en el campo de la salud mental, sugieren que jugar sistemáticamente ajedrez tiene un impacto positivo en pacientes con determinados tipos de trastornos; por ejemplo:

  • Neurodegenerativos. Archer y cols. (2005) ilustran cómo el ajedrez puede ayudar a retrasar los síntomas del Alzheimer.
  • Psicóticos. Cavezian y cols. (2007) y Demily y cols. (2009). Ambos estudios concluyen que aquellos pacientes esquizofrénicos que recibieron entrenamiento en ajedrez tuvieron una mejoría tanto a nivel cognitivo como emocional.
  • Drogadicción. Gonçalves y cols. (2014), en relación con el consumo de sustancias prohibidas, demuestra una mayor recuperación en aquellos pacientes cocainómanos que recibieron un entrenamiento cognitivo. Algunos pacientes que han tenido problemas de adicción han podido comprobar que el ajedrez les ha ayudado a recuperar parte de su memoria y otras habilidades neurocognitivas.

Algunas de las áreas en las que se estima influye el ajedrez, se encuentran:

  • Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH). Eldaou y Shamieh (2015), demuestran lo beneficioso del entrenamiento en ajedrez es en niños con este diagnóstico. Otros investigadores presentan resultados que muestran los beneficios de la práctica de este juego sobre aspectos importantes como la atención y la concentración.
  • También ha sido reportado que en los casos leves se podía ha llegado suspender la medicación y en algunos graves, disminuirla.
  • Pánico. Barzegar (2017), ha publicado un caso clínico en el que demuestra cómo el ajedrez puede ser utilizado para aminorar los síntomas de este trastorno. Entre los resultados de su estudio encontró que jugar ajedrez mediante el teléfono celular evitó la manifestación de ataques de pánico y condujo a la curación de esta condición traumática. Esto le permitió concluir que la terapia de ajedrez, con el nivel adecuado de dificultad, puede recomendarse como un método no farmacéutico muy eficaz para el tratamiento exitoso de los ataques de pánico.

Insistiendo en el caso en el caso específico del TDAH la sociedad actual se encuentra frente a un problema que parece desenfrenado; especialmente en las últimos tres décadas.

En nuestros días persiste un debate respecto a si el TDAH es en realidad una "enfermedad" dañina o simplemente un proceso natural que ocurre durante las fases de madurez.

Especialistas señalan que el TDAH es un fenómeno cultural donde, cada niño excesivamente hiperactivo es potencialmente un paciente de ADHD. Se trata de un problema muy real para algunos niños; con una tasa de diagnóstico ha aumentado considerablemente en el Occidente, pero tal y como demostraron Eldaou y Shamieh, jugar al ajedrez a una edad temprana, ayuda mucho a pacientes con este problema.

Según una investigación realizada por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, el porcentaje de niños con un diagnóstico de TDAH sigue aumentando, del 7.8% en 2003 al 9.5% en 2007 y al 11.0% en 2011. En los últimos diez años, el porcentaje se ha incrementado preocupantemente.

La alta tasa de diagnóstico de TDAH es una cuestión preocupa a los padres y maestros, como lo es el consumo de píldoras y medicamentos recetados que alteran la mente por parte de los niños sin una comprensión completa de las consecuencias, en términos de salud y cambios de comportamiento. Estas preocupaciones con los efectos a largo plazo de la medicación en los niños han llevado a un tratamiento basado en la terapia para el TDAH "sin medicamentos".

Un artículo publicado en The Nature Journal se centró en "La actividad cerebral en el ajedrez". El estudio arroja algo de luz sobre cómo el ajedrez activa las áreas críticas del cerebro involucradas en el procesamiento visual, la memoria, la planificación y el juicio, y cómo activa tanto el hemisferio izquierdo como el derecho del cerebro. Si el TDAH afecta partes del cerebro asociadas con el pensamiento, la atención y la planificación, como lo dice el Instituto Nacional de Salud Mental, entonces el efecto del ajedrez en los niños con TDAH es una opción de investigación viable.

El ajedrez es un juego que requiere concentración y es una actividad fácil de enfocar durante un período de tiempo relativamente corto para niños y adultos por igual. Sabemos que, durante una partida de ajedrez, se necesita una gran cantidad de atención, concentración y enfoque para lograr la victoria. Un pequeño error puede arruinar las posibilidades de éxito, por lo que los jugadores deben estar atentos y centrados en su próximo movimiento, así como en el de su oponente.

Visto así, está claro cómo el ajedrez puede ayudar a las personas que padecen TDAH, Al jugar ajedrez, las personas se ven obligadas a prestar atención o, en caso contrario, corren un alto riesgo de perder. Probablemente este patrón instantáneo de castigo / recompensa es una forma comprobada de mejorar cualquier habilidad, porque los ajedrecistas prefieren prestar atención y ganar; en lugar de perder su enfoque y perder el juego. Igualmente, y siendo el ajedrez una actividad intelectual donde se potencia la reflexión de cada acto, no es de extrañar que el ajedrez interese en las cárceles. En esta línea de acción se han desarrollado experiencias en cárceles de Brasil, España y México y otros países; experiencias en las que los reclusos han participado en forma voluntaria en programas de ajedrez e inclusive, participado en torneos intra y extramuros.

Muchos privados de libertad que se han vuelto jugadores habituales de ajedrez comentan que su práctica les ha ayudado a pensar antes de actuar, reflexionar antes de dejarse llevar por el primer impulso, medir las consecuencias. Otro de los beneficios que aporta el ajedrez a los presos y excarcelados que es que mientras están sumidos en el mundo de los escaques no están pensando en cometer fechorías ni hacer nada incorrecto.

La FIDE ha considerado que estas áreas de la sociedad son tan importantes y necesitadas de apoyo institucional, que ha creado una Comisión Social cuya misión es promover el ajedrez como una herramienta de gran alcance para la prevención del uso y abuso de drogas, control de algunas enfermedades y su asistencia a establecimientos penitenciarios.

En conclusión

Según la evidencia recabada, los dominios más beneficiados por la acción del ajedrez serian el académico, el emocional y el preventivo.

La evidencia de que la actividad mental ayuda aún es mixta, pero es posible que jugar al ajedrez prevenga el deterioro cognitivo.

El ajedrez tiene un impacto importante en el contexto social, debido a que el mismo contribuye con la formación integral del individuo en dominios fundamentales relacionados con la personalidad.

El ajedrez promueve el desarrollo humano y el bienestar en consonancia con el Objetivo de Desarrollo Sostenible ONU, consistente en “garantizar una vida sana y promover el bienestar de todos a todas las edades.

El ajedrez puede y debe ser utilizado en todos los ámbitos sociales como instrumento de cambio y transformación social.

Se sugiere utilizar el ajedrez como una herramienta que permita la mejora del rendimiento académico de escolares en edades tempranas y la salud en adultos mayores.

Fuentes y enlaces


Uvencio Blanco Hernández, Venezuela. Comisión Mundial de Ajedrez para las Escuelas FIDE Entrenador y organizador.